De la Peña mira un minibalón durante la entrevista que concedió a EL PERIÓDICO. Foto: JORDI COTRINA.
Iván de la Peña (Santander, 1976) se crece en los partidos más trascendentales de la temporada. Es un futbolista que siente lo que hace, que ya lleva días, desde que le dijeron que había superado la lesión, pensando en la final de mañana ante el Sevilla. La experiencia es un grado, por eso el centrocampista cántabro debe ser uno de los jugadores que transmita calma, ilusión a sus compañeros, y también ese carácter ganador que le destaca desde su etapa en el filial del Barcelona: De la Peña está ansioso por ganar al Sevilla en Hampden Park.
--El Espanyol disputa otra final en 13 meses. Esta plantilla está haciendo historia
--Lo que estamos haciendo es un mérito increíble de los jugadores, del cuerpo técnico. Es verdad que el año pasado estuvimos unos minutos en Segunda, pero prefiero acordarme de los momentos más felices. Me quedo con aquella Copa del Rey frente al Zaragoza en el Bernabéu. Me quedo con lo bueno. Todos disfrutamos en Madrid.
-- Ha pasado solo un año desde aquel encuentro del Bernabéu y afrontan la final de Glasgow después de disputar 14 partidos sin perder en Europa. Es para estar satisfecho del rendimiento del equipo.
--Creo que los aficionados deben estar orgullosos. Se tienen que dar cuenta de que un club como el Atlético de Madrid, por ejemplo, confecciona cada temporada una plantilla para estar arriba en la Liga y lleva muchos años sin jugar en Europa. Por tanto hay que dar importancia a lo que hemos hecho en la UEFA.
--¿Dónde ha estado la clave para llegar a la final?
--Fue la eliminatoria contra el Bremen. La eliminación de los alemanes fue la confirmación de nuestro juego en la UEFA. Eliminamos al favorito, al rival más fuerte, un equipo que venía de la Champions, que tiene un presupuesto muy superior al nuestro, un equipo que había puesto en dificultades al Barça, y fuimos superiores y les eliminamos por 5-1.
-- Y el Espanyol se va a medir en la final al Sevilla, el actual campeón de este torneo.
--El Sevilla es el favorito. Es un equipo difícil y complicado que está acostumbrado a disputar finales. Es un equipo que también jugará la final de Copa del Rey en junio, que está luchando por el título en la Liga y que ha llegado hasta Glasgow. Es una plantilla muy fuerte, el equipo más en forma de Europa.
--¿Se verá espectáculo en Hampden Park?
--No creo. Será difícil ver espectáculo por la tensión. Porque va a ser muy difícil ver arriesgarse a un equipo en busca de un gol tempranero. A veces es bueno apostar por el resultadismo. Todo vale en una final si ganas.
--Entonces, ¿cómo hay que plantear esta final ante un rival superior?
--Creo que será una final igualada, con un juego parecido, en el que nunca sabes lo que puede suceder. El Espanyol tendrá que luchar durante 90 minutos porque sabemos que podemos ganar a cualquiera si jugamos como sabemos. No, el Espanyol no es un equipo fácil de batir, aunque tendremos que salir al 200% para eliminar al Sevilla.
--Da la impresión de que el Espanyol vaya de víctima a Glasgow.
--No, no es eso. Es respeto, nada más. El Espanyol tiene que jugar como hasta ahora, sin traicionar su estilo, sin hacer cambios, sin creernos que somos los mejores. Hay que ir con humildad, con mucho trabajo, sabiendo que puedes sufrir en el campo. De todas formas, hay que ser conscientes de que disputaremos un partido único y hay que disfrutarlo. No hay que renunciar a nuestra filosofía y estilo de juego, al buen trato de balón porque arriba tenemos a gente con pegada y mucha velocidad y defensivamente somos un equipo compacto y serio. Sí, habrá que jugar con nuestras armas.
--Cómo usted dice, este tipo de partidos hay que disfrutarlos.
--Una final es lo más grande que le puede suceder a un futbolista, a un deportista, es una cita histórica. Fíjese que el Espanyol solo ha disputado dos finales europeas en sus 107 años de historia. Hay que disfrutar del momento porque los jugadores tenemos la fortuna de jugar un encuentro único en la temporada.
--Qué pasa por la cabeza de un futbolista en estos momentos, tensión, responsabilidad, angustia, nervios, miedo...
--No hay que tener miedo a nada ni a nadie. Es un encuentro único y hay que disfrutarlo cada minuto.
--¿Y si se pierde? Acuérdese de lo que le sucedió al Espanyol tras perder en Leverkusen hace 19 años, ¿sería un fracaso?
--No sé qué sucedió hace 19 años. Pero fracaso, en absoluto. Todo lo contrario. Será para estar orgullosos del rendimiento del equipo. Si perdemos, será un año fantástico, para recordar, para enmarcarlo. Además, yo no pienso en la derrota, nunca pienso en la derrota.. Soy un ganador y quiero ganar siempre. No pienso en más allá, solo pienso en ganar esta final. Es la gran cita de la temporada, el partido más importante.
--Oiga, vale, ¿y si ganan al favorito?
--Pues lograríamos un título europeo que debería producir un salto de calidad en el Espanyol. Creo que la directiva ya se está dando cuenta de que para aguantar entre los mejores clubs de Europa hay que tener más presupuesto, para mejorar la plantilla. El Espanyol, desgraciadamente, no tiene el presupuesto de los grandes clubs y, sin embargo, tenemos opciones de ganar la Copa de la UEFA. Es muy complicado estar arriba sin grandes presupuestos.
--Pero si ganan, volverán a jugar otro año en Europa.
--El Espanyol debería jugar con asiduidad en Europa. Si ganamos, será el tercer año consecutivo que estaremos en una competición europea, todo un récord en el club. Pero lo importante es que el Espanyol mejore cada año. Al menos es lo que intentamos en el vestuario.
--¿Y usted seguirá en este vestuario el año que viene?
--Solo pienso en ganar la final. Ya he comentado que hablaré de mi futuro al final de la temporada. Es lo que comuniqué al club.