El Sevilla revalidó el título de la UEFA ante un Espanyol que mereció mucho más y que fue el dueño del juego y de las ocasiones de marcar hasta que se quedó en inferioridad numérica en los inicios de la segunda mitad con la expulsión de Hurtado. Aún así los blanquiazules forzaron la prórroga y los penaltis, donde los de Juande Ramos se impusieron por 3 a 1.