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"Este disco surgió tras salir de un momento muy complicado de mi vida", reconoce el cantautor

DANI CARDONA




Relajado. Serrat, en la casa donde se ha recuperado y ha gestado las canciones de su nuevo disco, dedicado a Menorca.

"Mi intención es conmover, a mí y a los demás, y sólo sé hacerlo de manera poética y sabiendo que mi música no va dirigida al gran público", admite

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NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 16 DE ABRIL DEL 2006

Baño poético de Serrat

• El artista recupera el catalán después de 17 años y su vena más lírica en 'Mô'

NÚRIA MARTORELL
MAÓ

El Serrat más esperado vuelve en catalán, arrullado por el Mediterráneo y la brisa poética de sus mejores épocas. La primavera se consagra a un cantautor en plena catarsis. Y especialmente inspirado. En rima anhelos y recuerdos. Se alía con el ángel de la guarda de su hija Candela. Añora a su amigo y compinche Mestre Bardagí. Se descuelga de las nubes. Dice que llueve en su corazón. Le canta a las putas. Y se imagina, entre otras cosas, cómo hubiera sido su vida de haber nacido mujer.

El doctor Joan Manuel (recién investido honoris causa por la Universidad de Madrid) exhibe su mejor forma en este disco que el martes llega al mercado. El lanzamiento, que incluye un documental, es el primero en catalán con piezas inéditas después de 17 largos años. "Este disco surgió tras salir de un momento muy complicado de mi vida [en el 2004 le diagnosticaron un cáncer de vejiga]. Mi obsesión era entonces recuperarme lo más rápido posible física y artísticamente, para subir a un escenario y transmitir certeza de normalidad a mí mismo y al mundo. Así que me puse a trabajar como un animal", recuerda.

Parte de la terapia de superación consistía en marcarse metas. "Supongo que era un inconsciente, pues a uno le gusta creerse que es inmortal, que no se pondrá enfermo..." Y, entre todos los nuevos objetivos, había uno que ahora adquiría la condición de ineludible: publicar este disco en catalán que, por proyectos que se iban solapando, no conseguía darle forma.

"Como un viajante con la maleta repleta de canciones", dice, se embarcó en el 2005 en una larga gira con su fiel pianista Ricard Miralles. Aprovechaban las pruebas de sonido y las estancias en los hoteles para retocarlas y pulirlas. "Han sido 15 meses intensos, pero estoy muy satisfecho con el resultado. Es lo mejor que he hecho nunca. Y me ha servido para sentirme fantásticamente ilusionado. Y vivo".

Muchas de estas composiciones empezaron a gestarse en la casita que Serrat tiene en Maó y donde atiende a EL PERIÓDICO. Aquí, en S'altre banda (cómo los lugareños llaman la zona), las musas se colaban por el ventanal verde y dormían en esa cama que, aclara, nunca utiliza "para cardar". es una declaración de amor a esta isla-reserva de la biosfera, según la UNESCO, y refugio-reparador de su enfermedad aunque, revela, primero lo fue de su mujer. "La primera vez que vine fue en el 82, el año del Mundial del Naranjito --rememora--. Candela tenía hepatitis y alquilamos una casita en Ciutadella. Llegué cargando un televisor enorme y me crucé con un tío con una oveja inmensa, toda elegante y con lazos... Luego supe que eran las Festes de Sant Joan y me crucé con caballos y todo ese cristo. Fue una entrada muy fuerte. Inesperada".

Una amigo y pintor les buscó otra casa en el campo, en Sant Ignasi, donde pasaron los primeros años. Y en el 87 --"el año en que nació mi hija Candela", subraya--, alquilaron otra ya en esta otra zona. "Aunque también pasamos épocas en Mercadal, en el centro de la isla".

Maó, no podía ser de otra manera, será dónde estrenará en directo el disco, los días 27 y 28 de abril. Le arroparán los músicos del compacto y una escenografía que recupera de 1981. "Favià Puigserver la hizo para En tránsito, con un pájaro enorme, y sobre ella se proyectará un mundo de colores relacionados con la isla, pintado por Manel Anoro [el autor de la carátula].

Será el precalentamiento antes de jugar el 9 de mayo su primer partido en el Teatre Nacional de Catalunya, donde debutará con una tanda de 17 recitales para los que, atención, ya no quedan entradas. ¡Pero si ni siquiera ha salido el disco! ¿Cómo se lo explica? "Con una sólo palabra: confianza --responde--. Y no saldrán decepcionados. Será un espectáculo ameno, sin caer en los grandes éxitos, pero sí con algunas piezas conocidas para, de alguna manera, no exigir tanta atención al espectador y pueda dejarse ir un poco", adelanta.

Entre su generoso cancionero tiene claro qué tipo de letras merecen volver a ellas --"como Ara que tinc vint anys"-- y cuáles necesitarían, antes, una profunda revisión, "como La tieta", que escribió en los años 60. "Ahora sería una tieta viajada, que se iría a Cuba a ligarse negros, trabajaría y se liberaría, pero por la noche esperaría, en soledad, que sonara el teléfono". El repertorio, advierte, se ajustará a "la realidad actual" y ayudará a que, con naturalidad, fluyan las nuevas creaciones.

DETERMINACIÓN

"Mi intención es conmover, a mí y a los demás, y sólo sé hacerlo de manera poética y sabiendo que mi música no va dirigida al gran público", admite. "Los jóvenes, que son los que más consumen, no están pendientes de lo que hace un tío de 62 años que, encima, les gusta a sus padres, con el efecto rebote correspondiente, y que no suena en los 40 Principales, aunque acabe vendiendo mucho más que la mayoría de los que ahí suenan".

Los intereses del autor de Aquellas pequeñas cosas van por derroteros que "nada tienen que ver con el comercio en sí, con el beneficio inmediato. ¿Conclusión?", se pregunta él mismo. "No me moverán. Nunca renunciaré a hacer este tipo de composiciones que a mí me gustan, a pesar de las muchas dificultades añadidas". Serrat pide, eso sí, colaboración: "Mis canciones necesitan varias lecturas para descubrirlas así que, agradezco el esfuerzo".