EL CADÁVER DEL PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE, TAPADO CON UN PONCHO, ES SACADO DEL PALACIO DE LA MONEDA.
El 23 de agosto de 1973, y como colofón a una meteórica carrera militar, el entonces presidente chileno Salvador Allende nombró a Augusto Pinochet comandante en jefe del Ejército. Siin embargo, la lealtad que Pinochet juró al dirigente en el momento de asumir el cargo solo duró 18 días.
El 11 de septiembre de 1973, lideró el golpe de Estado que derrocó a su mentor. Como consecuencia de su posición jerárquica, Pinochet es nombrado jefe de la junta de gobierno que integraban el comandante en jefe de la Armada, almirante José Toribio Merino; el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, general Gustavo Leigh, y el general director de la policía militarizada chilena, general César Mendoza.
Según numerosos biógrafos, Allende, que se quitó la vida en medio del bombardeo al palacio de La Moneda en el que se consumó el cambio de régimen, estuvo preocupado hasta el último momento de su vida por la suerte que había corrido Pinochet, al que consideraba un hombre de su más absoluta confianza.
La junta militar asumió el control del país, suprimiendo y asumiendo las labores de los poderes legislativo y judicial, bajo el compromiso de "restaurar la institucionalidad nacional quebrantada". En lo que ha sido considerado como el período más negro de la historia de Chile, el golpe de Estado da paso a la dictadura en la que Pinochet inició una profunda transformación y reforma administrativa de Chile, la que se plasmó en la Constitución de 1980, aprobada por los chilenos en condiciones de represión.