España ha derramado lágrimas en el Saitama Green Arena, pero de alegría. Lágrimas de campeón del mundo a costa de Grecia (70-47). Enorme, impresionante, demoledora, ambiciosa. La selección española de José Vicente Hernández ha pasado por encima del actual campeón de Europa con un juego de manual. Gasol, lesionado, ha partricipado del triunfo desde el banquillo. El de Sant Boi se ha alzado con el título al mejor jugador del torneo.