
Dani Pedrosa concluyó la temporada con tres pole position consecutivas en Phillip Island, Sepang y Cheste y carreras a lo campeón. O casi. Cuarto en Australia, tercero en Malasia y primero en Valencia, el tricampeón despidió la temporada a lo grande pero recordando: "No estoy aquí para terminar segundo del Mundial sino para ganarlo".
Pedrosa, en la foto con su equipo técnico tras probar la nueva Honda en Cheste, y su mánager, Alberto Puig, han movido cielo y tierra durante el 2007 para conseguirle un futuro mejor. Y ese futuro, que parece haber llegado ya de la mano de un tiempo estratosférico logrado por Nick Hayden, en Sepang, exprimiendo los Michelin de última generación, asa por cambiar la estructura del departamento de competición de Honda (HRC) donde el nuevo jefe, Masumi Hamane, está dispuesto a darle a todo lo que pida.
Pedrosa, que se saltó los ensayos de la pasada semana en Malaisia porque Honda le dijo que no había nada nuevo que probar, vuelve mañana en el trazado de Jerez.

"Esto es una maravilla", dijo Toni Elías nada más subirse a su nueva Ducati Desmosedici en Valencia (en la foto con sus nuevos mecánicos), en unos ensayos en los que el manresano demostró que el 2008 puede ser su año. "Solo puedo decir que, después de dar cinco vueltas con esta moto, no me extraña que Stoner haya dominado el Mundial como lo ha dominado y, segundo, tengo la sensación de haber perdido dos años de mi vida en Honda-Gresini".
Elías, que no estará en Jerez, sigue teniendo su fémur izquierdo con un gran clavo de titanio en su interior. El catalán cree haber encontrado "por fin" la moto que le permitirá, transcurridas unas carreras, codearse con los mejores. El manresano, un piloto fino y muy meticuloso (para algunos incluso demasiado obsesionado con la puesta a punto de su moto), asegura que la Ducati posee "algún truco" que desconoce y que "la hace salir airosa de cualquier situación crítica. Y lo logra ella sola", añade soltando una carcajada.

Lin Jarvin, responsable deportivo de Yamaha, ha discutido con Valentino Rossi por fichar a Jorge Lorenzo (en la imagen junto a Ramón Forcada, su nuevo técnico) para su proyecto de futuro. El heptacampeón ha respondido exigiendo talleres separados.
Le han concedido, como no, su petición, pero Masahiko Nakajima, director técnico de Yamaha, se pasó, la semana pasada, los tres días en el box del mallorquín en Sepang.
Jorge Lorenzo, que reconoce tener problemas a la hora de frenar ("aún frena 10 metros antes que Rossi, pero eso lo solucionará muy pronto pues su paso por curva es ya casi como el de Valentino", confesó Daniele Romagnoli, director del equipo), es cada vez más rápido con la Yamaha de MotoGP. Él está convencido de que ha llegado a MotoGP "para ganar algún día el título mundial, de eso estoy convencido". Nakajima asegura que "Jorge tendrá el mismo material que Rossi y las piezas nuevas le llegarán a ambos a la vez". Veremos si el Doctor lo tolera.