PUBLICIDAD
NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 24 DE JULIO DEL 2006
Hayden y Pedrosa asestan un duro
golpe a Rossi en EEUU
. El estadounidense ganó, el catalán fue segundo y el italiano rompió el motor
EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA
El norteamericano Nicky Hayden y el catalán Dani Pedrosa, los dos pilotos oficiales del equipo Repsol-Honda, asestaron ayer un duro golpe al italiano Valentino Rossi, heptacampeón del mundo de motociclismo, al derrotarle con todas las de la ley en el Gran Premio de Estados Unidos, en Laguna Seca.
Hayden, vencedor el pasado año, repitió victoria en casa, seguido de un prodigioso y casi inmejorable Pedrosa, que volvió a romper todos los pronósticos al conseguir la segunda plaza en un trazado vertiginoso, peligroso y muy difícil de memorizar. Allí, el catalán superó calor y cansancio para imponerse a todos los pilotos menos a su compañero de equipo. Un impotente Rossi se vio obligado a abandonar la carrera cuando figuraba en sexta posición y faltaban solo siete vueltas.
El Doctor (143 puntos), que ha descendido a la cuarta plaza del Mundial, está ya a 17 puntos de Pedrosa (segundo, 160) y a 51 del líder, Hayden (194). Marco Melandri (159) ha ascendido a la tercera posición. "Espero que, tras esta victoria, todo el mundo empiece a creer ya en mi candidatura al título", dijo Hayden, aclamado por miles de fans al bajar del podio. No obstante, aún le quedan seis grandes premios (Brno, Malaisia, Australia, Japón, Portugal y Valencia) para cantar victoria.
SALIDA COMPLICADA
La salida volvió a ser impresionante y, de nuevo, Pedrosa tuvo ciertas dificultades para seguir la estela de los primeros. Vermeulen (Suzuki) y Roberts (KR2) intentaron escaparse, pero no tuvieron éxito. Detrás, Pedrosa volvía a meterse en un lío con tres difíciles y problemáticos compañeros de escapada: Edwards, compañero de Rossi en Yamaha, trataba de echarle una mano a su jefe; Melandri, con el que el joven piloto catalán siempre tiene problemas y al que critica por su actitud para dificultarle las carreras; y Stoner, adversario generacional.
Pedrosa, que acabó la carrera con las palmas de las manos llenas de llagas debido al inmenso calor --casi 40 grados en el ambiente y 56° del asfalto-- y al gran esfuerzo que exige la carrera de Laguna Seca, se la jugó en determinados momentos de la carrera, especialmente, en las 10 primeras vueltas, donde superó primero a Stoner, a continuación a Roberts --a los que debió de repasar tras sufrir un despiste en el sacacorchos-- y, finalmente, a Melandri. Superado el meridiano de la prueba y mientras Rossi sufría lo indecible para poder recuperar puestos hasta verse obligado a abandonar por un fallo mecánico, Pedrosa, que está a 34 puntos de Hayden en el Mundial, se encaramaba a la tercera posición del podio por detrás de Vermeulen y del joven norteamericano.
Tal y como ocurre en cada carrera --Dani sumó ayer su sexto podio en 11 grandes premios, con dos victorias en China y Gran Bretaña--, no se conformó con la medalla de bronce y se fue a por Vermeulen. Este, al final, tuvo serios problemas de neu
máticos, pues sus Bridgestone no resistieron el calor. Mientras Hayden se consolidaba como el mejor, el discípulo de Alberto Puig volvía a dar la campanada y escoltaba a su compañero en el podio.
BATALLAS GANADAS
Y es que Pedrosa ganó un montón de batallas en el mismo día, en menos de una hora de gran premio. Demostró su poder; su capacidad para adaptarse a cualquier circuito; su don para ser rápido en cualquier categoría y trazado; su fuerza para derrotar a su colegas de generación (Stoner se cayó cuando pretendió ir al ritmo del tricampeón catalán); y su mentalización para imponerse, incluso, a mitos como Rossi, a quien ha terminado desquiciando con su regularidad y constancia.

