La desaparición de Madeleine McCann está llevando a un enfrentamiento entre las opiniones públicas de Portugal y el Reino Unido. A la hostilidad creciente de la prensa portuguesa hacia los padres de la pequeña, los diarios londinenses respondieron ayer con escepticismo a la hipótesis de que Kate McCann haya podido matar accidentalmente a su hija. El sorprendente giro de la investigación oficial ha sembrado sin embargo la duda e impuesto cierta reserva en los medios británicos, que durante los últimos 4 meses han apoyado incondicionalmente a la pareja.
El tabloide sensacionalista The Sun, el periódico más vendido en el Reino Unido, defendía a los McCann, calificando las alegaciones contra ellos de "risibles". Al igual que el resto de la prensa, criticaba indignado el supuesto pacto ofrecido por los policías lusos a la madre de Madeleine, prometiéndole una condena leve a cambio de una confesión de culpabilidad.
REZAR
El Daily Mail reconocía que, después de algunos datos filtrados y la declaración de Kate y Gerry como sospechosos, "no es posible hablar de su inocencia con una certeza absoluta, por mucho que nos duela". El Daily Telegraph por su parte "rezaba" para que las sospechas que pesan sobre la pareja sean falsas, porque lo contrario sería terrible. "¿Podríamos volver a creer en la naturaleza humana?", se preguntaba.
Entre tanto la familia de Kate y Gerry continúa movilizada defendiendo la inocencia de ambos. "Seguimos diciendo que esas alegaciones simple y puramente no tienen sentido. Todo esto es repulsivo", señaló Brian Kennedy, tío de Kate.
A pesar del cariño con que los británicos han arropado a la pareja, cuya campaña ha recaudado 1,5 millones de euros en donativos, la sombra de la duda ha cambiado la percepción de un caso que no deja indiferente a nadie. "Lo más importante es saber qué ha pasado con la niña", señaló ayer el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, que participa en una reunión de la UE que se celebra en Portugal.