LA CONSOLIDACIÓN DE UN PROYECTO

El Espanyol no quiere parar



los jugadores del espanyol, durante un entrenamiento.
JUAN TERRATS
BARCELONA

Va a ser complicado para la plantilla perica igualar el resultado deportivo de la pasada temporada. Disputar la final de la UEFA y disfrutar de la salvación en la Liga con varias jornadas de antelación es colocar el listón muy alto. Ernesto Valverde, que dirigirá por segundo año consecutivo al Espanyol, lo sabe. Es consciente de que la afición va a exigir más a sus jugadores, después del excelente papel en la UEFA. Valverde, en este curso, dispondrá de cuatro refuerzos para compensar una plantilla que no fue regular en la Liga y en la que no estarán dos de los grandes héroes de la competición europea: Pandiani y Gorka. Tampoco estará Ito, que prefirió cerrar su etapa blanquiazul ante la perspectiva de ver los partidos desde el banquillo.
Clemente Rodríguez, Lola Smiljanic y Valdo mejoran el nivel técnico de la plantilla, mientras que Lafuente llega cedido para cubrir la importante baja de Gorka. El grupo solo disputará dos competiciones: Liga y Copa. "Nuestra prioridad es la Liga", sentencia Valverde. Será un año especial, en el que no se puede fallar en la competición doméstica a pocos meses del cambio de escenario, a un año del adiós de Montjuïc y de la llegada a Cornellà. El equipo, la afición y el club no pueden fallar en el 2007. Los jugadores deben mantener la categoría para que el traslado sea perfecto en la próxima temporada. Campo nuevo, el bloque bien reforzado y el equipo en Primera. Como debe ser. "Estaremos más cerca del campo nuevo, que nos deberá dar un impulso", asegura el técnico.
Valverde tocará poco. Sus planteamientos serán muy parecidos. Salvo el pinchazo en la Copa que este año espera subsanar si se juega como en la última UEFA, el equipo destiló momentos de buen fútbol y goles. "No cambiaré el estilo porque nos ha ido bien", reflexiona Valverde, que solo desearía comenzar el año mucho mejor que la pasada temporada. El Espanyol no puede repetir el mismo inicio del curso anterior. "A ver si de una vez por todas iniciamos bien la Liga, porque he empezado mal en los tres años que he entrenado en Primera en el Athletic y el Espanyol", recuerda el técnico, que también desearía que su equipo sea mucho más regular en casa. "Será muy importante para nosotros ganar el primer partido".

MEJORAR EN MONTJUÏC
Esa es la asignatura pendiente del Espanyol: apuntalar los partidos de casa, de Montjuïc, que el Olímpic sea un campo difícil para puntuar. Es, además, la única forma de intentar luchar por un billete europeo en la Liga. "Perdimos mucho puntos en casa. Hay que reconocer que se nos atragantaron muchos partidos ante rivales de la parte media y baja de la clasificación", afirma Valverde, esperanzado con la nueva temporada porque los jugadores ya han asimilado mejor los conceptos desde los primeros ensayos en Peralada.
¿Qué defectos encontró el técnico del equipo? ¿Qué puliría para mejorar los resultados? A Valverde solo le preocupa desatascar los partidos de casa cuando el rival se encierra en Montjuïc. "Hay que mejorar el juego de posición y el de combinación. Cuando los rivales se encerraban, nos faltaba algo para superar ese muro", asegura el preparador blanquiazul. ¿Otros defectos? El juego aéreo. El Espanyol ya era un equipo bajo, con las referencias de Riera y Pandiani, pero el delantero uruguayo ya no estará en Montjuïc. "No tenemos altura. Esta situación es importante en las acciones de estrategia, tanto defensiva como ofensiva. De todas formas, el año pasado fuimos un equipo que defendió bien". La estrategia será importante. Da puntos y gana partidos complicados. Es un gran recurso en todos los equipos, grandes y pequeños.
¿Valverde hará tantas rotaciones como el año pasado cuando el equipo jugó en tres competiciones? El técnico hará cambios si gana. "Si rotamos para perder, no rotaremos", anuncia. Y es que este año los jugadores tendrán más tiempo para recuperarse del esfuerzo. "Al no tener la Copa de la UEFA, nos encontraremos más tiempo para centrarnos en la Liga. Además, queremos llegar lejos en la Copa". El objetivo es que el Espanyol sea un equipo competitivo desde el sistema 4-2-3-1.
Valverde pretende dirigir a un equipo sólido porque entiende que la Liga será aún más dura que la pasada temporada. Mientras los clubs grandes se han gastado millones de euros en fichajes de lujo en delanteros y defensas, el Espanyol ha traído a un jugador con la carta de libertad, a dos cedidos y a un futbolista joven y con futuro en forma de inversión de tres millones de euros. "La distancia entre los equipos creo que será más grande. Los grandes se alejarán más. La brecha se hace más importante, pero lo bueno que tiene el fútbol es que a veces las grandes inversiones no se notan sobre el césped", concluye Valverde.

MUNDO PERICO, POR MANEL LUCAS
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EL PROYECTO
Valverde mantendrá las coordenadas y
el estilo de juego del año pasado