EL PARTIDOde montjuïc| tropiezo inesperado (publicado el 24-9-07)

La derrota en Huelva provoca la primera crisis en el Espanyol (2-1)



Tamudo mira el balÓn, el sÁbado en Huelva, junto a Quique Álvarez.
FOTO: EFE / IVÁN QUINTERO
JUAN TERRATS
BARCELONA

A Ernesto Valverde se le preguntó, horas antes de que el Espanyol viajara a Huelva para enfrentarse al Recreativo, si no le preocupaba que su equipo pudiera repetir el fiasco de la visita al Betis. Ese día, el conjunto andaluz marcó dos goles en un minuto logrando el empate al final ante la desesperación de toda la expedición perica. Valverde respondió que nadie sabía de antemado cuándo podía producirse ese minuto fatal, que era una situación que le podía pasar a cualquiera. "Cometimos un error, no haber matado el partido después del primer gol. Tenemos que aprender de esto", dijo.

El equipo blanquiazul, sin embargo, no ha aprendido. El Recreativo levantó el duelo ante el Espanyol en cinco minutos, otra vez en la segunda parte. "Somos un equipo con dos caras, como nos ocurrió contra el Betis. Lo mismo podemos hacerlo muy bien que después muy mal. Hemos tenido un cuarto de hora en el que nos han echado del campo", explicó Valverde tras la inesperada derrota en Huelva. "Hemos de reaccionar cuantos antes", sentenció el preparador, preocupado por la irregular marcha del equipo que ha abierto la primera crisis. Los jugadores no saben aguantar la presión del rival. El grupo se hunde cuando recibe un gol. Y pierde el rumbo. "Es una cuestión psicológica", apuntó Zabaleta.

DESORIENTADOS
Nadie entiende qué pasa por la cabeza de los jugadores cuando reciben un gol. Nadie se explica esa endeblez mental de los futbolistas, que son capaces de jugar bien durante 45 o 70 minutos y luego irse del partido en unas fases horribles. "No es lógico que se escape el partido en cinco minutos", apuntó ayer Daniel Sánchez Llibre , el presidente del Espanyol que también recordó aquel fatídico minuto del Ruiz de Lopera ante el Betis.

"Estas derrotas afectan, pero afortunadamente tenemos otro partido pronto para tratar de olvidarla", comentó Valverde. El problema es que el Sevilla es el próximo rival del Espanyol. El Sánchez Pizjuán reeditará mañana la última final de la Copa de la UEFA, que disputaron estos dos equipos en Glasgow.

DEMASIADAS FACILIDADES
Riera, el hombre que adelantó al Espanyol en Huelva a los cinco minutos de partido, cree que la situación se puede enderezar, que no es un cuestión psicológica sino deportiva, de concentración, de regularidad. "El problema es que no podemos dar vida al contrario. Jugamos bien, creamos más ocasiones y nos acaban empatando o ganando. El rival es capaz de hacernos siete ocasiones en 10 minutos y lo pagamos. Nos están creando muchas ocasiones de gol", apuntó el delantero zurdo, que no cree que sea una cuestión de indolencia, de falta de actitud. "Sabemos que son errores puntuales que se han de corregir".

LA PRESENCIA DE IVÁN
Luis García, otra de las estrellas del conjunto blanquiazul, pide al equipo que sea "fuerte" ante estos malos resultados. "Hemos salido de peores rachas", comentó el delantero, que espera que el vestuario reaccione mañana ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. "No será fácil ganar al Sevilla, pero tampoco es imposible".

El delantero opinó igual que Riera. La falta de regularidad del equipo es la causa de esas crisis de juego que aparecen en las segunda partes. "No sabemos sacarnos el dominio del rival. El equipo se viene abajo y se encierra atrás", dijo el jugador, que añadió que todo podía cambiar con el regreso de De la Peña. "Iván es fundamental. Da de comer a los delanteros y, por tanto, al equipo".