
ESPANYOL - 0
ATLÉTICO - 2
El derrumbe iniciado por el Espanyol en la segunda vuelta tuvo ayer un punto culminante en Montjuïc. El equipo blanquiazul volvió a ofrecer una imagen penosa y cayó derrotado ante un Atlético que se encontró con el triunfo más fácil de la temporada (0-2). Caminando, casi sin quererlo, el conjunto madrileño dejó al descubierto todas las carencias de un bloque hundido que pide de rodillas el final del campeonato.
Dicen los entrenadores que cuando un equipo entra en una dinámica perdedora resulta muy difícil salir de ella. Pero el caso del Espanyol es digno de estudio. De una tesis en toda regla. ¿Cómo puede un equipo acabar la primera vuelta en puestos de Champions y hundirse de forma tan estrepitosa? Nadie se lo explica. Los jugadores han desconectado y la única noticia buena es que solo quedan dos jornadas para el final de Liga. De lo contrario, el conjunto catalán sería un firme candidato para jugar en Segunda el próximo año.
Los objetivos se han esfumando de fracaso en fracaso. La Champions, la UEFA, la Intertoto... Después de ocho jornadas sin ganar, el Espanyol lleva demasiado tiempo de vacaciones. Por mucho que Ernesto Valverde defienda la actitud de sus jugadores, es inexplicable la caída libre de un equipo sin ideas ni identidad.
HUNDIMIENTO
El partido de ayer fue el mejor ejemplo del ocaso blanquiazul. El equipo empezó mejor que en las últimas citas, pero se hundió sin remedio tras el primer golpe. Agüero ya estuvo a punto de marcar en el minuto 6, pero se quiso adornar y Zabaleta logró desviar a córner. Era el primer aviso del excelente delantero del Atlético, mientras que el Espanyol pidió penalti en una acción de Luis García, que pudo acabar en manos de Pablo (m. 14).
Ahí se acabó la producción local. El Atlético empezó sin tensión, pero un regalo del Espanyol le permitió entrar en el partido. El Kun, el más listo de la clase, aprovechó un balón suelto en el área para meter la puntera entre cuatro blanquiazules (m. 27). Increíble. Zabaleta, Torrejón, David García y Riera contemplaron tranquilamente el gol sin hacer nada.
ERROR DE LAFUENTE
El guión se volvía a repetir y el final de la película también. El Espanyol demostró otra vez que es un equipo frágil, incapaz de superar una situación adversa. Tres minutos después, llegó el segundo tanto. Con Kameni en la grada por decisión técnica, Lafuente protagonizó una cantada antológica en un despeje que cayó en los pies de Forlán. El uruguayo, que llevaba una pésima racha de partidos sin marcar, no desaprovechó la asistencia.
Quedaba una hora de partido y nada bueno por venir. Solo la piedad del Atlético y los errores de Luis García (m. 35) y Forlán (m. 52) impidieron un desastre mayúsculo de un Espanyol de pena, que estuvo a punto de encajar el tercero en un larguero de Maxi. La caída continúa y ya no valen excusas. Ni siquiera las bajas de hombres como Tamudo, De la Peña, Jarque y Moisés. Muchos aficionados no quisieron vivir en directo la humillación y se marcharon hartos de un equipo que ganó en la primera vuelta en el Vicente Calderón. Pero aquellos eran otros tiempos.