El partido EN MONTJUÏC | publicado el 31-3-08

El Espanyol se desmorona en casa ante un Racing efectivo (0-3)



Tamudo, el capitÁn blanquiazul, se lamenta de su falta de acierto en el disparo, en Montjuïc. Foto: JORDI COTRINA
JUAN TERRATS
BARCELONA

ESPANYOL - 0
RACING - 3

El Espanyol se está desintegrando poco a poco, de goleada en goleada, sin síntomas de poder dar un giro drástico a una peligrosa y desesperante dinámica de resultados negativos en la recta final de la temporada. El Espanyol parece que ha agotado sus recursos cuando faltan por disputar los ocho partidos más importantes del año. La dinámica es peligrosa porque el equipo quiere pero no puede, que es lo más grave. Se atrinchera atrás y el rival marca; busca la portería contraria y el gol no llega. El Espanyol se ha convertido en un equipo vulnerable. Y, sin embargo, a pesar de sumar solo nueve puntos de los últimos 33, a pesar de ser el segundo peor equipo de la segunda vuelta, a pesar de salir derrotado de casa por el Racing (0-3), el Espanyol sigue luchando por un puesto europeo.

MÁS ERRORES
Es la única lectura positiva de un Espanyol que sigue sumando derrotas y encajando goleadas. Ayer, el Racing se aprovechó de dos errores graves de la defensa blanquiazul para sentenciar un partido que comenzó igualado. Eso fue lo peor, que el grupo de Valverde inició bien el choque, enganchado, serio. Dio la sensación de que estaba estudiando al rival antes de dar el primer zarpazo. Valdo pudo marcar, pero el balón salió alto (m. 10). Demasiado elevado cuando el delantero lo tenía todo a su favor.

Es difícil romper la dinámica negativa que arrastra el conjunto catalán si no mete las ocasiones que crea. Los jugadores andan desconfiados en su juego, en sus posibilidades. El Racing lo notó y aprovechó esa desconfianza para romper con enorme placidez el sistema defensivo local. El Racing ridiculizó a la zaga local en dos fintas y una pared. El exespañolista Serrano batió a Kameni con una facilidad pasmosa. Dos fintas, una pared, y dos disparos en la misma acción del gol (m. 15).

PRIMEROS PITOS
Y llegaron los nervios y aparecieron las dudas en las filas blanquiazules. Se acabó la seriedad del inicio. Y comenzó un vía crucis. Y se oyeron los primeros pitos de la grada. El Espanyol solo llegaba a balón parado. Pero fue el Racing que marcó a balón parado, en una jugada de estrategia en un saque de esquina. Dos llegadas y dos goles en dos graves errores defensivos. Munitis remató a placer un rechace del portero tras un disparo de Duscher, al que le dejaron chutar dentro del área (m. 24).

El Espanyol mostró su mejor cara tras el segundo varapalo de la tarde. El equipo buscó el gol a base de orgullo, de jugadas individuales, de juego directo. El balón apenas pasó por el centro del campo, circunstancia que perjudicó a un Racing que brilló con su fútbol combinativo. Los cántabros se divertían con el balón y trenzaban jugadas; el Espanyol ponía la directa a base de jugadas verticales, de desplazamientos largos. Pero el gol no llegó. Bueno, sí, Tamudo marcó, pero el gol lo anuló Mejuto al considerar que el punta había empujado a Moratón (m. 38).

Una vaselina de Moisés (m. 50), un disparo alto de Tamudo (m. 59) --que sigue sin ver puerta tras su lesión-- y un centro-chut de Riera (m. 77) fueron las grandes ocasiones de que dispuso el equipo de Valverde en la segunda parte. El Racing aguantó la presión, se atrincheró atrás, pero no dejó de buscar el área de Kameni. Era la mejor forma de defender esa ventaja de dos goles de la primera parte. Valverde probó con todo. Salió Riera, Jonathan y Coro jugó en tres posiciones distintas esta segunda mitad. Pero nada. No apareció el gol. Y el equipo se vino abajo, se dejó ir y se desfondó persiguiendo el balón, siempre en los pies de los jugadores racinguistas. El tercer gol fue una anécdota.