El partido EN MONTJUÏC | publicado el 17-3-08

El Espanyol suma tres puntos ante
el Mallorca en otro día gris (2-1)



Luis GarcÍa celebra el gol del triunfo del Espanyol en el Último minuto, en el LluÍs Companys. Foto: ALBERT BERTRAN
JUAN TERRATS
BARCELONA

2 - ESPANYOL
1 - MALLORCA

Dos goles de Luis García dieron la victoria a un Espanyol que volvió a ofrecer una imagen preocupante ante un Mallorca que perdonó en el disparo final. El conjunto catalán hizo otro mediocre encuentro ante su afición, especialmente en la primera parte. Lo más importante es que el Espanyol ganó jugando mal ante un rival que llegaba con una racha de nueve partidos sin perder. El equipo logró tres puntos para seguir soñando en la clasificación europea. Ahora quedan otras cinco finales en casa.

El Mallorca se adelantó muy pronto en el marcador en una transición rapidísima. El conjunto visitante rompió el sistema de contención blanquiazul en dos pases, en un lanzamiento largo de Ramis y en una asistencia de Arango. Güiza rompió entre Torrejón y Jarque, y batió a Lafuente (m. 12). Era un gol calcado de otros encuentros, una situación parecida, unos errores de concentración de los locales difíciles de entender. A esas pifias de colocación se añadió el mal juego general de un equipo que le cuesta mucho llegar al área visitante. El Espanyol tuvo ayer mucha posesión de balón, pero muy poca verticalidad, escasa velocidad y nulo disparo en otra primera parte para olvidar en la que el Mallorca pudo sentenciar con un segundo gol en un cabezazo de Héctor que sacó Lafuente (m. 22).

La imagen perica deprimió a la grada por su falta de continuidad, de presión, de ideas, de llegada. Los jugadores quisieron sacar el balón por el centro y acabar por allí. El centro del campo no pudo llevar el ritmo del partido. Las bandas --Riera y Valdo-- apenas trabajaron y el disparo no apareció, salvo en dos remates de Riera sin peligro (m. 5 y 41). El Espanyol no hizo nada más en el área de Moyà. Ewerthon, el refuerzo del mercado de invierno, el punta que debía sustituir al lesionado Tamudo, que jugó casi siempre de espaldas a portería, volvió a fracasar en Montjuïc.

ZABALETA, VITAL
El Espanyol sobrevivió en la segunda parte gracias a Zabaleta. Este lateral, codiciado por la Juventus y el Valencia, sacó, batido Lafuente, un balón de la misma raya de gol (m. 47), se convirtió en una pieza esencial en la remontada local --el penalti a Luis García llegó tras una soberbia acción individual del lateral (m. 57) y poco después volvió a sacar otro balón comprometido en el área pequeña de Lafuente en otra fase en la que el Mallorca pudo de nuevo sentenciar el duelo con sus rápidos contrataques (Güiza, m. 54), Arango (m. 73), Borja Valero (m. 76), Jonás (m. 76). Ahí el Espanyol se alió con la fortuna y salvó los puntos, entre el desacierto visitante y otra impresionante parada de Lafuente.

ACCIÓN CONFLICTIVA
El conjunto catalán, que ya estaba jugando con Jonathan y Coro, dos refuerzos que dieron más vitalidad al equipo, tampoco se contentó con el empate y tras la jugada conflictiva del encuentro entre Torrejón y Arango --los jugadores locales vieron falta del delantero; los visitantes, del central, mientras que el árbitro no vio nada y dejó seguir--, llegó el providencial gol de Luis García en el último minuto, entre las protestas del Mallorca. Ese gol colocó de nuevo al Espanyol en los puestos europeos. El equipo volvió a ganar de nuevo en Montjuïc después de un inicio de año sin resultados. El Espanyol ganó ayer su primera final en su camino hacia Europa. Ya falta menos.