ATLÉTICO - 1
ESPANYOL - 2
Un Espanyol de récord se ganó en el Vicente Calderón el derecho a pasar las Navidades en zona de Liga de Campeones. El equipo blanquiazul completó una racha histórica de 13 partidos sin perder con un accidentado triunfo en el estadio rojiblanco. Tuvo que remontar un gol en contra, pero no perdonó ante un rival muy castigado por el árbitro, que dejó a los rojiblancos con dos jugadores menos por expulsión de Agüero y Pernía. Tamudo sumó su octavo tanto en la Liga y Luis García marcó el de la victoria.
Con hechuras de equipo compacto y bien engrasado, el Espanyol se desplegó en el Calderón con un planteamiento y una claridad de ideas inaccesibles para el Atlético, que no tardó en caer en una dinámica de desconfianza e imprecisión. Un panorama inesperado para Javier Aguirre y sus jugadores, que durante media hora no supieron como meter mano a la adelantada presión de los blanquiazules y a su dinamismo para desdoblarse en ataque en apenas tres toques.
La facilidad con que el cuadro catalán recuperaba el balón y su determinación para lanzarse en busca del área rival desquiciaron al centro del campo y la defensa madrileña, siempre al borde del desmoronamiento en cada pase interior o balón cruzado a la espalda de sus centrales. En uno de ellos, Tamudo se quedó solo ante Abbiati tras una dejada de Luis García; cuando el goleador blanquiazul se disponía a rematar, Simao le tocó por detrás, pero el árbitro miró para otro lado. Fue la primera de una serie de decisiones que acabaron por dar el protagonismo más absoluto a Fernández Borbalán.
EXPULSIÓN DE AGÜERO
Antes de eso, Luis García cabeceó fuera en una situación ideal para abrir el marcador después de un gran pase de Riera. Minutos después, Abbiati sacó con los pies un remate a placer de Coro, que en la jugada siguiente vio cómo se le anulaba un gol por un fuera de juego discutible. Que el Espanyol pusiera tierra de por medio parecía cuestión de tiempo, a la vista de su autoridad para manejar el partido y la comodidad con que desactivaba los deslavazados intentos del Atlético de sacudirse un dominio tan abrumador. Forlán y Agüero, una de las parejas de moda del campeonato, fueron meros espectadores durante media hora debido a la incapacidad rojiblanca para trenzar dos pases seguidos.
Las fundadas esperanzas blanquiazules de acabar el año con otra victoria de gran impacto se multiplicaron con la rigurosa expulsión de Agüero por revolverse tras una falta de Ángel. Sucedió, sin embargo, que el Espanyol se dispersó cuando más motivos tenía para echarse encima de su confundido rival. Permitió que el Atlético tomase aire y acabó viéndose hasta apurado en un par de golpes francos al borde del área. En el segundo, señalado por el colegiado a causa de una presunta falta de Ángel, Simao clavó el balón en la escuadra izquierda de la portería de Kameni (m. 37). Un marcador con el que se llegó al descanso porque el árbitro tampoco consideró penalti una clara mano de Raúl García tras un remate de cabeza de Jarque.
La impetuosa salida del Espanyol en la segunda parte fue neutralizada en principio por Abbiati, que sacó a córner un duro disparo de David García y se adelantó a Tamudo para impedir su toque tras una jugada de Zabaleta por la derecha. Poco después, el goleador tuvo todas las facilidades del mundo para empatar con el pecho en un córner (m. 52).
LUIS GARCÍA DECIDE
El gol y la expulsión de Pernía acabaron de poner el choque de cara para el Espanyol, aunque Kameni se vio sobresaltado por un cabezazo en plancha de Forlán en una contra aislada del Atlético. La entrada de De la Peña multiplicó las opciones ofensivas blanquiazules y uno de sus pases dejó solo a Luis García, que no perdonó ante Abbiati (m. 84).