El partido del Nuevo Sardinero | La jornada de Liga (publicado el 5-11-07)

El Espanyol araña un punto
en el minuto 90 (1-1)



LACRUZ CONTRA UN AVANCE DE MUNITIS, EN SANTANDER. Foto: EFE / ESTEBAN COBO.
RAÚL PANIAGUA
SANTANDER

1 - RACING
1 - ESPANYOL

El Espanyol encadenó ayer su séptima jornada consecutiva sin perder con un valioso empate en Santander (1-1). El equipo de Ernesto Valverde ofreció su peor cara, con un fútbol triste y sin ideas, pero volvió a sobrevivir gracias a su coraje. El Racing fue superior y acarició la victoria ante un rival con muchos suplentes que solo despertó en los últimos minutos. Suficiente para sumar un punto y seguir en puestos de UEFA. Un gol de penalti de Tamudo evitó el desastre en el último suspiro.

El marcador del Nuevo Sardinero señalaba el minuto 90 cuando el delantero de Santa Coloma convirtió la pena máxima que salvó a su equipo. Poco antes, nadie esperaba esa recompensa. El Espanyol estaba con 10 por la expulsión de Coro y el Racing dominaba a placer. Pero el conjunto cántabro no fue capaz de enjaular a los pericos y el Espanyol escapó con vida de milagro. No es la primera vez que el cuadro catalán saca petróleo en un contexto tan adverso y esa es la mejor conclusión para un partido muy discreto en el que apenas se acercó al área.

ALINEACIÓN INÉDITA
Valverde había avisado de que habría cambios, pero pocos esperaban una revolución tan bestial. El técnico dejó en el banquillo a seis titulares del partido ante el Murcia: Chica, Valdo, Zabaleta, De la Peña, Riera y Tamudo, mientras que hombres casi inéditos como Moha, Jonathan y Coro fueron titulares. El buen rendimiento en la pasada temporada, cuando se alternó la Liga y la UEFA, llevó al entrenador a repetir la experiencia. A Valverde le encanta decir que en su plantilla todos los jugadores son útiles y necesarios, pero esta vez dio demasiadas concesiones al rival.

El míster estaba convencido de que el equipo no notaría tanta reforma, pero cualquier bloque echa en falta a hombres como Riera, Tamudo y De la Peña. Son jugadores con chispa, con inspiración. Diferentes. La formación sorprendió tanto en el estadio que algunos aficionados del Racing dijeron en tono jocoso que Marcelino --el preparador local-- había hecho las dos alineaciones.

El Espanyol notó los cambios. Le costó aposentarse y sentirse cómodo. El Racing fue fiel al guión esperado. El bloque de Marcelino es férreo y contundente en defensa, pero muy blando en el ataque. Tchité, que fue titular en lugar de Smolarek, erró la primera ocasión clara (m. 7). No fue el único aviso. La velocidad de Munitis y sus continuos movimientos en la mediapunta causaron confusión en la defensa blanquiazul. El habilidoso delantero estuvo cerca de marcar en dos acciones (m. 18 y 33), mientras que los pericos solo dieron señales de vida con un disparo lejano de Moisés (m. 20) y un remate de Luis García (m. 28). Demasiado poco.

EXPULSIÓN DE CORO
Al Espanyol le quemaba el balón en los pies. Sin ritmo, sin ideas, el fracaso era cuestión de tiempo. Y el mazazo llegó con un inocente penalti de Torrejón a Munitis. Kameni desvió el lanzamiento de Garay, pero el balón llegó a los pies de Tchité tras tocar en el palo, y el africano no falló (m. 54). Con un Racing enchufado y un técnico especialista en desactivar al rival, el panorama se presentaba negro para el Espanyol. Tanto que Valverde se cansó y movió el banquillo. Hizo tres cambios en cinco minutos. Tamudo, Riera y De la Peña debían arreglar un partido pésimo que amenazaba con truncar la racha blanquiazul.

Tamudo fue objeto de un penalti que no pitó el colegiado poco antes de que Coro viera la roja por una dura entrada a destiempo (m. 81). En ese momento, todo parecía encaminado a la derrota, pero las estrellas emergieron. Primero fue Kameni quien sacó una mano prodigiosa en una jugada de Tchité (m. 85). Después llegó el turno de Luis García, que provocó el penalti que Tamudo no desaprovechó. Un punto de oro en un encuentro para olvidar.