El partido de la Nueva Condomina (publicado 19-5-2008)

Giovani conduce una goleada a destiempo del Barça en Murcia (3-5)



Giovani dispara para marcar el cuarto gol, ayer en Murcia. foto: jordi cotrina.
SERGI LÓPEZ-EGEA
MURCIA

3 - MURCIA
5 - BARCELONA

Si existiera la dimensión desconocida, los aficionados del Barça habrían soñado muchas veces durante esta temporada para el olvido, un partido tan plácido y benevolente, un encuentro que ya quedase resuelto en el descanso, como el vivido anoche en Murcia para mayor disfrute de Giovani. Habrían querido festejar un duelo, lejos de las angustias de esta Liga y con el claro convencimiento, al final de la primera parte, que enfrente no había ni fuerzas, ni interés, ni mentalidad por parte de los jugadores de Javier Clemente, como para que pudiera producirse una remontada, en lo que casi fue un choque de pretemporada, al menos por el resultado (3-5).

En la despedida de Frank Rijkaard, el Barça se decidió al fin a lanzarse hacia una goleada que no servía para nada. Bueno, al menos, para asegurarse la tercera plaza y sobre todo para que Giovani, autor de tres de los cinco tantos, muchas veces excesivamente mal tratado, demostrase que puede tener cabida en el futuro proyecto de Pep Guardiola.

Etoo y Henry también se pusieron la careta de goleadores ante un Murcia descendido, un Murcia que solo aguantó el tipo durante 15 minutos, los iniciales, y que luego resurgió en la fase final, cuando el Barça, que ya se veía ganador, bajó la guardia.

Por fin Pinto --a la tercera, la vencida-- tuvo una noche afortunada, pese a los tres tantos encajados. Sus intervenciones fueron decisivas para que sus compañeros pudieran golear al Murcia. Pronto obsequió con dos paradas de mérito, ante un lanzamiento de Alonso (m. 14) y un remate de Íñigo (m. 20), cuando el Barça ya perdía por 1-0. Tras el descanso, volvió a ser determinante.

Porque, aunque la goleada final camufló el resultado, el Barça comenzó perdiendo, tras un error de Thuram, que permitió que Ochoa cabeceara a placer. Por eso, si no llega a ser por la rápida reacción de Pinto, seguramente la despedida de Rijkaard habría estado a la altura de mediocridad exhibida en esta Liga.

LA DEDICATORIA DE ETOO
Las intervenciones de Pinto fueron una señal. El Barça se situó entonces en esa admirable dimensión desconocida. A disfrutar, como si fuera un encuentro de verano. El Murcia se convirtió en un equipo sin fuelle. Messi comenzó a moverse, a correr, a buscar a Henry, el del Arsenal, el que sirvió a placer para que Etoo empatase (m. 22) y pudiera dedicar el tanto a Rijkaard. Llegó luego el turno de Xavi, en lo que parecía un festival inédito y olvidado. Pase en profundidad y Henry se plantó solo ante Alberto. 1-2 (m. 25). Y de nuevo apareció Etoo, en jugada personal, para recompensar a Giovani, en su mejor noche azulgrana, y al que permitió coronar el 1-3 (m. 32).

EL GOL 60.000
Etoo quiso y no pudo. Lejos de cualquier polémica, el camerunés buscó otro gol. Y casi lo consigue. Hasta tres veces, una de ellas en fuera de juego, se plantó ante la portería de Alberto en los minutos finales de la primera parte. Con el trabajo bien hecho, la segunda parte solo podía servir para ampliar diferencias y hasta disfrutar. Como Giovani, quien en un tuya y mía con Messi (m. 51) consiguió un 1-4 que pasará a la historia. Fue el gol 60.000 de la Liga. Pero el mexicano quería más, deseaba conseguir el 60.001, el mejor de la noche (m. 65). A partir de entonces, el público ya solo se dedicó a pitar injustamente a Oleguer y Bojan y a ovacionar a los suyos por la reacción final.


LAS CLAVES DE JOHAN CRUYFF
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