LA TEMPORADA AZULGRANA | EL PARTIDO DEL NUEVO COLOMBINO (PUBLICADO EL 13-4-08)

Empate fantasma (2-2)



Valdés se desespera mientras los jugadores del Recre celebran su gol fantasma. Foto: Jordi COTRINA
JORDI TIÓ
HUELVA

2 - RECREATIVO
2 - BARCELONA

El Barça de la Liga no suele variar el guión de sus partidos. Casi todos tienen el mismo argumento y también el mismo y triste final. El inicio es conocido: primero marca y luego se deja igualar y hasta remontar. Como en el Calderón, como en el Ruiz de Lopera, como en Almería... Ayer el Nuevo Colombino vio el mismo inicio de siempre, aunque las buenas noticias llegaron más pronto de lo esperado. La afición onubense casi no se había sentado y el Barça ya celebraba el 0-1.
Era el minuto uno y la primera llegada azulgrana al área. De hecho, no había habido tiempo para nada más. Puyol recuperó un balón en el área de Valdés, lo cedió a Gudjohnsen y este a Xavi. El centrocampista vio libre a Giovani y el centro del mexicano lo remató Etoo con la cabeza. A su estilo, llegar y fusilar, algo que solo hace cuando juega en su sitio y no en la banda. En este sentido el caso del camerunés es como el de Henry, mosqueado porque no juega en su puesto. La diferencia es que Etoo no se queja y ya lleva 14 goles en 14 encuentros. Que no es poco.
La historia del partido seguía la trama que los culés casi ya se saben de memoria. El Barça retenía el balón, lo escondía, abría agujeros en la temerosa defensa local y lo de siempre: perdonaba en la resolución final. Como Xavi, que tras una extraordinaria jugada de Gudjohnsen, el mejor ayer junto a Etoo, se quedó solo ante Sorrentino y en lugar de chutar quiso pasar a Giovani. El Barça empezaba a perdonar y el Recreativo, con la zona de descenso llamando a la puerta, empezó a tirar de orgullo y de casta. Y al equipo azulgrana, ayer en cuadro por las lesiones, basta apretarle un poco para que le entren todas las dudas. Y de hecho llegaron.
El Recre apretó y el Barça empezó a ahogarse. Puyol y Milito iban como locos por el área algo a lo que contribuyeron de nuevo Abidal y Zambrotta. Y, claro, de tanto insistir, los locales encontraron la recompensa. Injustamente, pero la hallaron. El árbitro, a instancias del juez de línea, dio por gol un remate de cabeza de Rubén que no llegó a cruzar la línea. Las protestas azulgranas no sirvieron (Etoo se ganó la amarilla) y el empate subía al marcador. Ezquerro, que ayer volvió a jugar después de tres meses, falló ante el portero justo antes del descanso y el Recre se fue convencido de todo al vestuario. El Barça, con las dudas.

INICIO ESPERANZADOR
Pero ayer algo varió inesperadamente. Etoo, mosqueado aún por la decisión del árbitro de dar el gol del Recre, sacó toda su rabia con un trallazo descomunal que entró por la escuadra. Si en el primer tanto tuvo suficiente con poco más de un minuto, el otro lo inventó en 40 segundos. El tanto calmó al Barça, pero volvió a dar alas al Recre. Valdés evitó el empate tras un tuya-mía de cabeza entre Rubén y Pongolle que este quiso rematar elevando el balón. Todo quedó en un susto, aunque luego llegaría otro y este acabó en gol.
Y el empate llegó, de nuevo, de cabeza. Rubén se aprovechó de un despistado Abidal y de la salida en falso y un resbalón de Valdés para igualar de un ajustado cabezazo. Es increíble lo que sufre el Barça en cada balón colgado y la escasa contundencia que demuestra en estas acciones. Da grima pensar qué puede pasar ante el Manchester United.
La igualada llegó con Messi en el campo. Rijkaard le hizo entrar por Giovani. El primer balón que tocó forzó la tarjeta de su marcador, en una carrera, demostrando que la lesión está olvidada aunque todos los culés ya están rezando para que se cuide y no vuelva a recaer. Messi tuvo un par de ocasiones, pero falló en el pase final. Es el drama de este equipo: no mata y se deja asesinar. Y así anda en la Liga. Casi muerto.

LAS CLAVES DE JOHAN CRUYFF
+ INFORMACIÓN