Alonso, con su Renault, en los entrenamientos en MontmelÓ. FOTO: JORDI COTRINALa F-1 deja poco espacio a las sorpresas. Después de innumerables especulaciones, de jornadas de entrenamientos libres, de tanto esconder datos, una encuesta entre ingenieros y pilotos en el cierre de la pretemporada, ayer en Montmeló, pinta un panorama para la carrera inaugural de Australia en el que Ferrari parte como favorito, por delante de McLaren. BMW sigue peleando por acercarse a las dos grandes escuderías y después vienen Renault, Red Bull y Williams. Curioso: el orden que siguen en el paddock y en los boxes.
EL EQUIPO CAMPEÓN
Ferrari parte con ventaja respecto de McLaren
Los dos mejores equipos de la F-1, los protagonistas de la temporada pasada, empezarán en el GP de Australia un paso por delante del resto. Pilotos y responsables de equipos aseguran que dirimirán los dos títulos de nuevo, pero Ferrari parte con ventaja, más de la que disfrutaba el pasado año a estas alturas.
Los coches rojos son más consistentes en tandas largas y, a pesar de que McLaren ha alargado la batalla del MP4/23, no ha conseguido igualar el rendimiento de su gran rival en este aspecto. Sin embargo, Ferrari sí ha solucionado el problema que sufría en el 2007 en las cronos, donde las flechas plateadas eran más rápidas. Ferrari ha probado en el circuito de Montmeló la nueva aerodinámica y un nuevo sistema hidráulico, pero por separado. Sus rivales saben que cuando conjunte ambas cosas será muy difícil de batir porque ha sabido adaptarse con suma rapidez a la centralita electrónica suministrada en exclusiva por McLaren para todos los equipos. Incluso comenzaron la semana entrenando con la configuración aerodinámica que utilizarán en Albert Park. Van un paso por delante, también en la sincronización del trabajo porque es el mismo grupo y con el mismo rol del 2007.
En McLaren, sin embargo, es nuevo Heikki Kovalainen, mientras que Lewis Hamilton ha tenido que asumir la responsabilidad en el desarrollo que el año pasado pesaba sobre Fernando Alonso. Las apuestas dicen que los Ferrari son una o dos décimas más rápidos que McLaren en el crono y entre dos y tres en carrera, así que no sería descabellado pensar en un doblete rojo para la carrera inaugural en Melbourne el próximo 16 de marzo.
La única ventaja de McLaren sobre Ferrari es la fiabilidad, y es ahí donde puede encontrar el equipo inglés la forma de equilibrar las fuerzas a lo largo del campeonato.
EL PLAN DE RENAULT
La destreza de Alonso y lentas mejoras del coche
"Los Ferrari y McLaren están en otra guerra. Nosotros estamos en otro grupo, por detrás de BMW y quizá por delante de Red Bull y Williams". Ese es el análisis que hizo Fernando Alonso ayer mismo, a la conclusión de la última jornada de test del final de la pretemporada. Renault tiene difícil, por no decir imposible, llegar al rendimiento de BMW. El éxito para Alonso será poder batir a los Red Bull y Williams. Y no es tarea fácil. Williams, equipado con motor Toyota, ha marcado registros muy buenos durante el invierno.
Sin embargo, el espionaje del resto de los equipos dice que lo ha hecho casi siempre con poca gasolina, en un intento de Frank Williams por llamar la atención para conseguir un patrocinador que alivie las estrecheces de un presupuesto muy austero. Como Heidfeld, Rosberg se queja de que el FW30 resulta complicado de pilotar, así que es muy fácil acabar fuera de la pista. Peor enemigo parece el Red Bull, equipado con motor Renault. El diseñador jefe, Adrian Newey, uno de los gurús de la F-1, ha ideado un chasis muy eficaz que hace al RB4 más rápido que el Renault en las cronos y con un ritmo similar en tandas largas.
La mejor arma de Fernando Alonso para batir a los Red Bull y los Williams es él mismo, tanto en su faceta de piloto como en la de evolucionador de coches. Esta semana ha incorporado una suspensión trasera, fruto de sus conocimientos. En cambio, el sistema de frenos que Renault probó el martes, pensado como una gran mejora, resultó un auténtico fiasco, mientras que el nuevo paquete aerodinámico tampoco ha supuesto la mejoría con la que se especulaba desde la sede de Enstone.
Eso sí, Alonso podrá contar con una nueva evolución del motor en el GP de España que le permetirá ganar entre una y dos décimas por vuelta, según los circuitos y que, obviamente, no llegará a Red Bull. Pero la realidad es que en Australia su horquilla de calificación va del séptimo al décimo, si los pilotos de McLaren, BMW y Ferrari no fallan. A favor de Renault figura un rendimiento eficaz de los neumáticos en tandas largas y muy buenas soluciones para las salidas sin el control de tracción. Esta puede ser una temporada de remontadas para Alonso, con oportunidad de llegar al podio en alguna ocasión, pero casi sin posibilidades de ganar, un panorama similar al 2004, su segundo año en Renault.
LA CONFIRMACIÓN
BMW, a punto para luchar con McLaren
Este debería ser el año en el que BMW tendría que ganar tres o cuatro carreras según los planes de la escudería germano-suiza. Su estrategia este invierno ha sido rodar con mucha carga de gasolina y marcar tiempos discretos para que no se disparen las expectativas, ya que por una décima podrían estar justo donde el pasado año: detrás de Ferrari y McLaren, y por delante del resto.
A tres o cuatro carreras del final del pasado año se volcaron en la evolución del F1.08 y los resultados del túnel del viento arrojó datos que situaban a BMW en la lucha por el título. Pero una vez en pista, Nick Heidfeld se queja de que es muy complicado de pilotar. El alemán repite formación junto a Robert Kubica y el equipo goza de la estabilidad necesaria para progresar. Si la escudería consigue solucionar ese problema en el monoplaza podría llegar al nivel de McLaren, sino en Australia, sí en Barcelona, la cuarta cita de la temporada. Dos ingenieros españoles, Ángel Baena (responsable de aerodinámica) y Toni Cuquerella (ingeniero de pista de Kubica) trabajan para que eso suceda.