La crisis hÍdrica (22-4-2008)

Las lluvias aplazan hasta diciembre los cortes de agua en Barcelona


Las Últimas lluvias han aumentado el nivel de las aguas del embalse de Susqueda, como se aprecia en la foto tomada ayer (derecha) comparada con una de febrero. FOTO: EDWIN WINKELS / JOAN CASTRO
X. BARRENA / A. MADRIDEJOS
BARCELONA

Es abril y llueve. Algo tan normal como que el sol salga cada mañana se convierte en noticia por dos razones: porque no estaba tan claro de que hubiera precipitaciones, a pesar de lo que dice el refranero, y porque este año llueve tiempo. Cada nueva gota contribuye a retrasar la entrada de las tan temidas restricciones en el suministro de agua del área de Barcelona. Las precipitaciones de los últimos días han caído sobre todo en la mitad de Catalunya que vive en la pobreza hídrica, la de las cuencas del Ebro. La que vive en la miseria --la Catalunya de las cuencas internas-- ha obtenido unos registros pluviométricos discretos pero suficientes como para alejar el fantasma de las restricciones --sin contar el trasvase del Ebro-- hasta diciembre. Hasta ahora, la previsión fijaba la alarma para mitad de octubre.

Antes de dar pábulo al optimismo, sin embargo, cabe precisar que toda el agua que no caiga ahora, como corresponde a los sistema mediterráneos, es difícil que se recoja en verano. Es decir, las cifras que se alcancen en abril y mayo pueden ser el máximo de agua embalsada en muchos meses. Quizá por esta razón, para no desatar una injustificada euforia, la Conselleria de Medi Ambient señaló ayer a este diario que, de momento, no variaban sus previsiones.

El 1 de abril había en los cinco embalses del sistema Ter-Llobregat 125,29 hectómetros cúbicos, el 20,4% de la capacidad máxima. Es decir, se estaba a cuatro décimas de la entrada en el estado de emergencia. Las precipitaciones registradas desde entonces han elevado el volumen hasta 135,68 hectómetros, el 22,16%, de los cuales 80 corresponden al sistema del Ter y otros 55 al del Llobregat. En el total de las cuencas internas, que incluyen también los pequeños embalses de Tarragona y el de Boadella, las últimas precipitaciones han contribuido a aumentar el nivel hasta el 22,56%, 6,25 hectómetros cúbicos más.

DESHIELO Y ESCORRENTÍAS
Además, es previsible que el nivel siga aumentado debido al inicio del deshielo, que se acelerará esta semana debido a las suaves temperaturas, y las escorrentías de las últimas lluvias. Ayer, el Llobregat vertía 14,6 metros cúbicos por segundo en el embalse de La Baells, mientras que su principal afluente, el Cardener, aportaba otros 10,5 metros cúbicos a La Llosa del Cavall, en ambos casos 10 más que el raquítico caudal de principios de mes. Los afluentes del Ebro en la provincia de Lleida muestran un aspecto óptimo, pues superan los 30 metros cúbicos tanto el Segre como el Noguera Ribagorçana

Entre los embalses del Ebre destacan los de Oliana y Rialb, de donde se nutren los canales de riego del Urgell y el Segarra-Garrigues, este de próxima inauguración. Oliana ha ganado nueve hectómetros cúbicos, pasando del 62% al 71% de su capacidad, mientras que Rialb ha embalsado otros seis. En total, los depósitos de las cuencas del Ebro en Catalunya han ganado 120 hectómetros cúbicos en siete días.

UN HECTÓMETRO DIARIO
En condiciones normales, la región barcelonesa consume un hectómetro diario. El ahorro ciudadano, las mejoras en la gestión y las nuevas aportaciones --pozos y, en breve, barcos nodriza y agua regenerada-- permitirán que cada vez se consuma menos agua de los embalses. Actualmente, los recursos superficiales suministran el 75% de las necesidades, pero se aspira a que pronto representen solo la mitad. El objetivo es estirar como un chicle el agua de los pantanos y tratar de llegar, así, hasta mayo del 2009, cuando entrará en servicio la desalinizadora de El Prat.

En líneas generales, abril está resultando lluvioso en la mitad norte de Catalunya, aunque tampoco de forma excesiva, mientras que en el resto del territorio todavía no se ha alcanzado la pluviometría climática, es decir, lo que llueve habitualmente en abril. En Barcelona y Tarragona, por ejemplo, apenas se han recogido 30 litros por metro cuadrado, mientras lo habitual es alcanzar los 50 y los 40 litros, respectivamente. Las perspectivas de lluvia para lo que queda de mes no son especialmente buenas. Para empezar, esta semana se espera tiempo soleado y un aumento sustancial de las temperaturas, con chubascos aislados en el Pirineo hoy y mañana, mientras que a partir del próximo lunes no se vislumbra una situación clara.

Ayer, las tormentas volvieron a menudear, pero ya concentradas en la provincia de Girona. En Olot, que registró el máximo de precipitación, se recogieron 35 litros por metro cuadrado, mientras que en la capital gerundense fueron 14.

 
INFORMACIÓN SOBRE EL TIEMPO
EL ESTADO DE LOS PANTANOS