Tuve mi primer móvil en el año 2000. No me considero una persona especialmente interesada en tener el último modelo, el más bonito o el que tiene más aplicaciones. Sin embargo, y aunque no lo recuerdo con exactitud, creo que desde entonces habré tenido seis ó siete móviles diferentes. Quizás más. Casi un móvil por año.
Cada uno de los móviles que he usado llevaba componentes fabricados con un mineral llamado tántalo, que proviene del coltán. Un móvil lleva una cantidad ínfima, pero seis ó siete son unos cuantos móviles.
Los ordenadores portátiles, los juguetes electrónicos, las Play Station y los airbags llevan coltán. Los misiles balísticos, los cohetes espaciales, las armas "inteligentes", la industria aeronáutica y la nuclear, también lo usan. A pesar de que se emplea en tecnologías desarrolladas principalmente en países industrializados, estos países apenas tienen reservas de coltán en su territorio. De hecho, según las estimaciones, alrededor del 80% de las reservas mundiales se encuentran en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
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