Javier Solana ha marcado decisivamente la política europea de los últimos 15 años, primero al frente de la OTAN y después desarrollando la primera política exterior y de defensa de la Unión Europea (UE). La víspera de abandonar su cargo, Solana destacó en una entrevista a EL PERIÓDICO que la UE debe adaptarse a la transferencia de poder que se está produciendo de Occidente a Oriente para no perder posiciones en el mundo. Ese cambio de correlación de fuerzas será todavía más palpable cuando se salga de la crisis económica, subrayó Solana. "La UE tiene que cambiar de forma de pensar y tener en cuenta los cambios fundamentales que se están produciendo", insistió.
--¿Cuales son los principales retos en la política exterior que debe afrontar la UE en los próximos años?
--A nivel interno, la creación del servicio de acción exterior europeo. De ello va a depender mucho el futuro de la acción de la UE en el exterior. Espero que exista la voluntad política y la energía de poner en marcha y pronto.
--¿Y en el exterior?
--Primero están los retos asociados a la vecindad y a su estabilidad. Por lo tanto, el Sur, el Mediterráneo, es decir, el proceso de paz en Próximo Oriente, las relaciones comerciales con los países del sur, los flujos migratorios... Y el Este, donde tenemos a Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Moldavia. Y más allá está el reto de ser un actor global.
--¿Qué significa ser un actor global?
--Tener participación y algo que decir constructivo, positivo y útil para el mundo. Y trabajar bien en las instituciones de lo que empieza a ser el embrión de gobierno global.
--¿La crisis económica va a afectar la correlación de fuerzas mundiales?
--El mundo que saldrá de la crisis económica será muy distinto al mundo de hoy y de ayer. Habrá una nueva relación de fuerzas. Los países emergentes, como China e India, jugarán un papel cada vez más importante desde el punto de vista demográfico, porque van a tener un crecimiento que no vamos a tener nosotros, desde el punto de vista del producto interior bruto (PIB) y de la creación de riqueza, porque van a crecer más de lo que lo hagamos nosotros. Por lo tanto habrá una transferencia de poder, entendiendo poder en el sentido muy amplio, desde de nuestra zona hacia Oriente. Adaptarse a esa nueva realidad, no perder posiciones en el mundo y al mismo tiempo dejar espacio para que todos estos países puedan desarrollarse, puedan tener su lugar, donde sus opiniones puedan tenerse en cuenta es fundamental. Leer más