Sede Fundació ComtalEstos días para hacer frente a la crisis económica, los Estados y el FMI barajan cifras astronómicas para salvar bancos y algunas empresas que durante tanto tiempo han estado generando beneficios astronómicos.

Están hablando ya de billones de euros. A nivel mundial creo que es un buen momento para recordar que el año pasado en la reunión de la FAO en Roma pidieron a los Estados 30.000 millones de euros para acabar con el hambre en el mundo. Recogieron casi 8.000 millones. No está nada mal, pero muy lejos de sus objetivos. Tampoco se hicieron grandes esfuerzos para ayudar a pagar hipotecas de pisos con precios astronómicos fruto de la especulación, ni para bajar el precio de la gasolina a los trabajadores del transporte, ni muchas otras medidas que repercutían a todos y cada una de las personas de a pie. Pero ahora sí, ahora toca salvar a los bancos y sus aliados.

En nuestro pequeño entorno de la Fundació Comtal, la semana pasada recibíamos la noticia que el convenio de 10 meses que cada año debe renovar nuestro programa de la Unidad de Escolarización Compartida (UEC), que atiende a adolescentes normalmente rechazados o expulsados de los Institutos, sufriría un recorte. Del insignificante 4 %  de aumento previsto que nos anunciaron en el mes de junio, solo nos podían dar el 3%.

Estos chavales, normalmente de entre 14 y 16 años, son atendidos en unidades como la nuestra, después de pasar un pequeño o largo proceso de absentismo, expulsiones y mal comportamiento en su instituto de referencia. Nuestra labor preventiva debe permitir que todavía en su etapa de escolarización obligatoria aprendan los conocimientos mínimos para saber escribir, leer y contar; lo hagan en un ambiente propicio, lo menos escolar posible, mientras aprenden algún oficio, y no nos ocasionen desperfectos demasiado costosos.

Pues bien,  para este tema no hay dinero. Solo 10 meses de convenio. Nuestros educadores deben 'hibernar' en verano y no cobrar, debemos mantener unas instalaciones adecuadas todo el año (el alquiler también se paga 12 meses)  e implicarnos en la tarea nada fácil de mantener todo un curso a 15 adolescentes rebotados, con su autoestima por los suelos, una gran carga de agresividad, por supuesto pocas ganas de que les llenen la cabeza con teorías y con unos padres y madres con múltiples problemas y desbordados.

Nuestra misión es ésta y está claro nuestro compromiso.¿Algunos euros más por favor?